viernes, 21 de diciembre de 2012

DE AMORES




Si la mano se cerrara
Casi imperceptiblemente;
Si se juntaran los dedos,
La muerte aunque escurridiza,
No entraría a delinear sus ilusiones.

Es que el puño es escudo,
Contra el canto de adagio de aquella
Finitud.

El puño alzado es el entusiasmo,
Que en los corazones jóvenes
Se escurre del pecho,
Se detiene en el adoquin,
Y es absorbido por el mundo.

Aquí... ya nadie canta,
Ni danza,
Ni grita.

Los ojos ya no buscan frenéticos,
Sólo miran la luz que los enfrenta.
La mano no moldea,
Sino que teclea.
El alma no existe-decimos.

Sin embargo,
Cuando el sol se vuelve más claro,
Cuando todo huele a pasto crecido,
Las mañanas se vuelven ojos
La voz, 
canto,
Y el pecho,
nuevamente puerta.

viernes, 22 de junio de 2012

ADOQUINES (que tocan pianos)



Cuando las hormigas
lento caminan,
y las hojas de los árboles
lánzanse como paracaidistas,
el que mira mundo
se divierte.

Entonces aparece el sol,
que le charla y le dice que
es lo que hay.

“Si ese ojo es mi ojo,
y ese da luz,
pues entonces éste también.”

¿Será que cuando ríe el niño,
ríe el mundo?

Las hojas son equilibristas,
del otoño sus ménades,
del corazón que anhela,
también.

*

Que susurre el adoquín,
que hablen los cordones.
Mañanas para todos
debería haber,
mañanas para todo.

El ojo juega al juego del pan.
“¿Quieres pan?” Preguntan por allí.
¿Quiero pan? Debo quizás.

Así le pagan a uno el tiempo.
Pan.


jueves, 7 de junio de 2012

CANTOS



Si cantando
el alma sana,
cantemos pues.

Los ojos llanos,
siempre muestran
al caballero o a la dama atenta,
a aquel ser que extasiado,
y sentado en el iris, ve mundo.

Los ojos opacos,
nunca muestran
al caballero o a la dama desatenta,
a aquel ser que extasiado,
habla el idioma primordial.

Los ojos alegres,
siempre muestran
a la dama o al caballero que sonríe,
a aquel ser que en silencio,
al sol ve, y sol es.

Los ojos tristes,
nunca muestran
a la dama o al caballero que no sonríe,
a aquel ser que en silencio,
viendo vida y muerte, sí sonríe.


sábado, 19 de mayo de 2012

DE LOS JUEGOS DE LO MÚLTIPLE



Dance usted,
mi señora,
y relate los cuentos
que sus manos han hilvanado.

¿Será que el calor envuelve a la femeneidad?
A veces, compóneste de formas bellas,
de formas desafiantes,
y el labio,
dulce instrumento perceptivo,
se abraza al mundo como si de enredaderas
se tratase.

Cuente usted entonces,
adonde se dirigen los vuelos del ser,
cuando la mano es el sacrificio,
y los ojos,
huidizos cómplices.

Ésto, que de escenario oficia,
conversando con el orador,
gusta de pensar:
¿Será que unos labios,
un rostro y un aroma,
puedan más que el discurso,
puedan más que el citadino,
puedan más que el movimiento de ajedrez?

Como hay rostros que atraviesan,
hay labios que besan.

Tal cual hay manos que indican,
hay ojos que invitan.


jueves, 17 de mayo de 2012

DE YEMAS Y PALABRAS




Quizás tomadas por sorpresa,
broten de mis manos palabras.
Con mis palmas se amasan,
toman forma,
y con delicadeza de brisa,
se lanzan al aire como burbujas.

A veces las observo,
las acompaño con mis ojos,
y en mis yemas,
el desgarro del desprendimiento de letras,
siento.

Pero hay días más prodigiosos,
días paganos,
en que soy el sol;
la piel que lo recibe;
el ojo que la desea;
y lato como aliento profundo del mundo.

Esos días, no hay yema que gima el parto,
No hay dolor que abrace mis pequeñas fronteras,
Y todo es imagen de la divinidad. 


miércoles, 9 de mayo de 2012

LA VISTA DE PEDRO





Te he visto,
y de tus ojos,
que múltiples son,
brotan puntas.

Entregado el cuerpo a tus designios,
relatas la historia de la carne y el agua,
o del verde y el azul.

Si abro mis ojos,
el bosque habla y soy anciano.
Si los cierro,
dibujas tu música, y ya no hay edad.

Me cuentas historias que entiende el alma,
que no sabe escribir.
Y después, en esta vida está YO,
el simple escenario de los relatos.

*
    
Cuando la noche arrecia,
cuando las nubes son un techo ineludible,
el fuego calma la muerte.

Deseado entre aguas temerarias,
revive de cenizas pasadas,
abraza la madera como
el sol abraza la tierra,
y algo ríe porque es lo adecuado.

Los cerros observan,
y con la oscuridad de aliada,
se minan de altos guerreros.

Desde las laderas miran,
me saben suyo,
y ellos míos.

La lucha es de estares,
de talantes que se escrutan,
de espíritus conversando.
Quien muere y quien vive,
es mera máscara.

*

“Esto ve él”
farfulla el árabe.
“Esto ve él”, farfulló.
Y a mi se me llora el espíritu.   



miércoles, 21 de marzo de 2012

GAMBITO FEDERIQUENSE

 



En la totalidad sin partes,
perdidas las fronteras,
allí, trazos de pincel,
vomita el terco niño eterno.

(monos en ambo,
sabios abufonados,
posiciones y dichos.
Una mano aquí,
la pluma por allá,
ese borde por el otro lado,
muchos “si, mi señor”,
y aquello rojo,
y esto redondo.
-¿Y las piedras?
-Las piedras TIC, TAC, TIC.)

E igualmente todo traga
y todo inventa.


miércoles, 14 de marzo de 2012

AVISO PARROQUIAL II

Humanos:


En tan bonita e inspiradora mañana, el soviet supremo de Derroteros de un caminante se honra en informar/contar/susurrar-les que a partir de hoy el ánimus contemplatibus de los diversos estados/espíritus que componen esta comunidad creativa ha decidido en asamblea constituyente bifurcar el canal expresivo, creando para dicha tarea un nuevo espacio en donde se concentrarán con especial hincapié las manifestaciones fotográficas, por sobre las lingüísticas.
Por eso, descorchando una seven up como Dios y la Santa Inquisición mandan, los invitamos a internarse en nuestro nuevo emprendimiento. Aquí el link para los interesados.

Salud!


Gentil hombres de Derroteros de un caminante

LA MUERTE DEL ANGEL según René



Abriéndose un capullo,
entra en mi presente tu aullido devastador.

Entonces,
tierra mía,
¿porque mueres de pena,
si tu soplo es letal?

O acaso el de las penas,
¿seré sólo yo?

¿Y el de las alegrías?

¿Será que oigo, también?


miércoles, 8 de febrero de 2012

CARTAS - I


Querido José:
Pasó que las cosas se dieron para que empezara a correr. Era o la muerte, o el misterio de  yuyos, arbustos y árboles salvajes. Me dirigí directo por el caminito. Llegué a la curva de cornisa. ¡Que susto José! Ahí se me fue la humanidad a las vísceras, me sentí más chiquito que el microbio más insignificante.
Además ya no venía sumando porotos al alma desde que me había ido corriendo. Era como esas aves enclenques que llegan lastimosamente a caminar torcidas en alguna plaza de barrio. ¿Te acordás hermano de esos bailes a los que íbamos, y estaba la chica que te gustaba? ¿Como te dolía el alma cuando te decía que no, y encima la mirabas más y más te gustaba? Mirabas alrededor y los zanguangos bailaban canciones de mierda, se reían y bebían tragos berreta. Y vos sólo pensabas que esa chica era más bella que el sol, que seguro era cariñosa, y que sus besos debían ser cascadas al paraíso. Yo me acuerdo que sensación en el bajo vientre… después te jurabas que nunca más ibas a ir a esas reuniones humanas, que querías pensar en cualquier otra cosa, que querías ser solitario, que te ibas a volver parco, que la vida era para tenerle ironía, para desconfiarle, ¿vio?
Bueno, todo eso en términos de fluidos era lo que me pasó al lado de la cornisa. Crucé más por inercia que por decisión (quizás eso me salvó de caer).

La pasé,
salté la cascadita,
me tropecé;
embarrado defenestré.

Salte dos o tres moluscos…
“¿Es usted pescador, señor?”
“Soy imaginador, mi lord.”

 
Corrí alto,
Subí el cerrito,
trepé;
de una piedra casi derrapé.

Llegué hasta arribita…
“mire usted, su excelentísima majestad,
como me baila linda la oscuridad.”

                                                                              Con cariño...


                                                                                                       Atilio

sábado, 4 de febrero de 2012

AVISO PARROQUIAL I

El directorio de "Derroteros de un caminante" tiene el agrado de informar a sus muy amados clientes y usuarios, que conforme lo decidido en la última reunión societaria, y a los fines de continuar la senda de la plena autogestión creativa, las imágenes que acompañarán las expresiones literarias del presente espacio de difusión serán exclusivamente producto de los estados de contemplación de Dn. Ceferino Peperino y sus secuaces imaginarios.

Exageradamente afectuosos saludos,


Derroteros de un Caminante S.R.L. (Sociedad de Recreos Libertarios)



LAPICES COMUNITARIOS


En el día de hoy, nos visita orgulloso el colectivo espontáneo “Fantástico Frenesí Oleaginoso”. La editorial de “Derroteros de un Caminante” agradece la gentileza de tan particulares individuos, y desea que muchas mariposas de diversos colores les cuenten secretos en los oídos.



Por un bosque dulce,
danzo y relato historias,
auténticas, o no.

Quizás sea que el amor está en el aire,
omnipresente, puro y texturado.
Pero nunca sabemos cuándo es el momento indicado para irnos.

Cerrar la puerta y que nunca más me vean
ni los lirios,
ni la vecina,
ni el hornero que anida frente a mí,
frente a él… o quizás él sea yo,
el que tenga una revelación, un tsunami de ideas revoltosas ,
de cambio…

Así me hago nuevo y los aires de mi ser
viajan por el mundo,
¿Acaso alegres?

Como aves en pleno vuelo,
como el aire en un huracán.

Lazos de dentífrico en conexión espontánea…
hasta que de pronto, el pensamiento otra vez.

¿Estaré arruinando la diversión?
No voy a dejar que me distraigan
con consejos inútiles,
mentiras sutiles,
y arcoíris imaginarios.

Yo lo oigo… Usted que cree, mi amigo…
¿habrá dioses?

Algo habrá, pero nunca sabremos que es.
Y de saber,
será la risa el alimento divino, sideral y eterno…